Instituto Joaquima Pla i Farreras

Profesora de Lenguas Clásicas del Departamento de Lengua y Literatura Castellana del Instituto Joaquima Pla i Farreras. Apasionada por la lectura e implicada en la mejora continua de sus alumnos.

Cristina nos explica que le preocupaba ver que los alumnos cada vez tenían más dificultades en su comprensión lectora y que esto, entre otros motivos, les hacía perder el gusto por la lectura.

¿Qué os aporta Legiland?

Fundamentalmente, a los alumnos les aporta un mayor entusiasmo por la lectura; y a los docentes, una gran facilidad en el seguimiento y en la evaluación de su progreso en la comprensión lectora.

Por un lado, y, sobre todo en primero de la ESO (12-13 años), les motiva el proyecto gracias a todos los elementos lúdicos de la plataforma, como crear su avatar, conseguir medallas, sumar puntos, subir de nivel… Hoy en día es el incentivo perfecto para jóvenes de esta edad. A veces nos llega a desbordar su entusiasmo por leer nuevas lecturas porque vienen con frecuencia a pedir libros en préstamo e incluso, en alguna ocasión, con un objetivo concreto, como, por ejemplo, conseguir «la medalla del misterio». Es, por tanto, un gran incentivo para que salgan de su zona de confort y descubran nuevos géneros.

Por otro lado, a los docentes nos ha ayudado muchísimo porque los jóvenes se sumergen en la lectura con muchas ganas. La gran variedad de libros que ofrece es muy atractiva para todos los alumnos, ya que incluso el menos lector busca en la plataforma y encuentra alguno que le atrae. Esto es un factor muy positivo.

Otra grandísima ayuda es todo el retorno que tenemos de lo que han leído, es decir, poder ir analizando las dificultades en comprensión lectora, y encontrar los medios para reforzar su progreso.

Imagen de la biblioteca del INS Joaquima Pla i Farreras

¿Los alumnos están leyendo más y por cuenta propia?

Mucho más, sí. En primero de ESO, que es donde tiene más éxito, el préstamo de libros es continuo. Entran en una dinámica muy buena: leen un libro, y como pueden buscar libros similares, se interesan por otro y continúan leyendo. Y de repente, en el seguimiento, veo que un alumno de doce años, en un curso o en dos trimestres que llevamos, ha leído y entendido seis, siete, ocho, diez, doce libros. Es impresionante. Incluso algunos me han dicho que les había gustado tanto algún libro en concreto que lo habían comentado con sus padres, y estos querían también leerlo.

En caso de tener lecturas prescriptivas, ¿cómo lo hacéis?

En este caso nos facilita mucho la posibilidad de crear «estanterías», porque podemos organizar las lecturas por temáticas o según el rango de lecturas entre las que queremos que escojan y les invitamos a que dentro de esta selección escojan la lectura que más les guste.

Y en cuanto a la comprensión lectora, ¿habéis constatado un progreso positivo?

Llevamos 4 años ya y, efectivamente, hemos visto de forma objetiva, es decir, con las pruebas de competencias básicas que realizan los alumnos en cuarto de ESO, que ha habido un incremento muy positivo como centro, lo cual nos ha posicionado tanto en Lengua Castellana como en Lengua Catalana por encima de la media en comprensión lectora, destacando alumnos de un nivel muy alto.

Sin duda, lo atribuimos en gran parte al hecho de haber potenciado la lectura con Legiland como un elemento importante en nuestro proyecto de impulso a la lectura.

Más allá de las asignaturas de catalán, castellano e inglés, ¿en qué sentido crees que la lectura ayuda también al alumnado en otras asignaturas?

Es absolutamente transversal. Lo que intentamos es buscar libros que estén conectados con todas las materias. Incluso lo tenemos un poco distribuido por cursos y elegimos lecturas relacionadas con las diferentes asignaturas. Por ejemplo, una lectura como Finis Mundi sirve para trabajar muchísimo el contexto histórico y lingüístico de la Edad Media, por lo tanto, está relacionado con la asignatura de Sociales.

Hay muchísimos libros de mitología y otros aspectos del mundo grecorromano para cuando estudian también este periodo y es una delicia. O por ejemplo, La evolución de Calpurnia Tate, para incentivar el gusto por la biología, es maravilloso. Porque no lo queremos asociar a las lenguas, sino que uno de los objetivos es que la lectura despierte intereses en todos los ámbitos.

Otro ejemplo es el libro de La puerta de los tres cerrojos, la lectura ha ayudado a algunos alumnos a descubrir su interés por la Física. La variedad es muy amplia. Durante la semana de Sant Jordi, por ejemplo, intentamos que los profesores de cada materia recomienden lecturas de su asignatura a sus alumnos.

Una señal muy positiva es que los alumnos vean el libro como un compañero indispensable para un viaje o como una actividad lúdica en la que ocupar su tiempo de ocio.

Una anécdota que recuerdo de esta última Semana Santa fue que una alumna me dijo «no te puedo devolver el libro porque no lo he acabado todavía, pero… No quiero estar por Semana Santa sin libro, ¿me puedes prestar otro para las vacaciones?» y ahí pensé, ¡qué bueno!, ¡tiene vacaciones y no quiere quedarse sin libro! No sé, conseguir eso es un gran éxito.

Para niños con alguna dificultad lectora, ¿cuál es vuestra experiencia con los libros de lectura fácil?

Nos va muy bien porque son varios los alumnos que no podrían leer si no existieran este tipo de libros. Y también es positivo el hecho de que podamos nosotros determinar que un alumno con dificultades tenga más tiempo para resolver los cuestionarios, multiplicando el tiempo por tres, por ejemplo.

Es decir, la posibilidad de personalizar la experiencia del alumno en la plataforma para adaptarla a su perfil en caso de necesitarlo nos permite atender la diversidad e integrar a todos los alumnos.

Para terminar, ¿por qué recomendarías Legiland?

Además de por todo lo mencionado anteriormente, lo haría por el equipo que lo forma, trabajar con vosotros es un placer. Además de la inmediatez, la proximidad y la actitud resolutiva ante cualquier problema o incidencia, me encanta la apertura que tenéis ante las sugerencias. Es una delicia porque es cercano e inmediato y no es habitual, ni estamos acostumbrados.

Así mismo, en nuestro caso, que ya teníamos una plataforma de gestión interna, facilitasteis la conexión a Legiland a través de esta y lo valoramos mucho, porque sabemos que supuso un trabajo inicial importante, una implicación y un trato fenomenal.

En definitiva, Legiland es una gran ayuda para incentivar a los alumnos a que tomen la lectura con ganas y nos facilita mucho la tarea a los docentes en dos aspectos. Por un lado, en la motivación, porque cuando entran en la plataforma ya se motivan solos y su implicación es un regalo. Y por otro, por la información que proporciona la plataforma al recoger todos estos resultados.

El hecho de ver en cada pregunta qué tipo de error han cometido nos ayuda a ver si realmente les ha faltado un poco de atención, porque se trataba de un detalle, o si no están comprendiendo en absoluto la lectura. Toda ayuda para mejorar la comprensión lectora es bienvenida, ya que sin ella el aprendizaje es muy difícil, o prácticamente imposible.

El INS Joaquima Pla i Farreras es un centro público de secundaria de Sant Cugat del Vallès.

Empezaron con Legiland en 2017 y lo han implementado de primero a cuarto de la ESO.